1. La gerencia se reserva el derecho de tomar decisiones en el espíritu de justicia, aún si una interpretación estricta de las reglas indica algo diferente.
2. Las decisiones del supervisor son finales.
3. El tiempo apropiado para llamar la atención sobre un error o irregularidad es cuando ocurre o se ve por primera vez. Cualquier tardanza afectará el juicio.
4. Si una interpretación incorrecta de las reglas o decisión por un empleado es hecho de buena fe, el establecimiento no tiene contingencia.
5. Una decisión puede ser hecha sobre el pozo si ha sido requerido antes que comience la siguiente mano (o antes que el juego termine o se cambie de mesa). De otra manera, el resultado queda. La repartija de cartas marca el inicio de una nueva mano.
6. Si un pozo ha sido dado incorrectamente y se ha mezclado con fichas que no eran parte del pozo, el tiempo límite para una decisión dada la regla previa, ha de ser que la gerencia determine cuanto había en el pozo al reconstruir la apuesta y luego transferir ese monto al jugador apropiado.
7. Para mantener la acción, es posible que un juego continúe aunque una decisión tarde un poco. Esta tardanza puede ser necesaria para chequear las cámaras, traer al supervisor de piso para tomar la decisión, u otra buena razón. En estas circunstancias, una proporción del pozo será resguardada por la casa mientras la decisión está pendiente.
8. La misma acción puede tener un significado diferente, dependiendo de quien lo hace, entonces el posible intento de un ofensor será tomada en consideración. Algunos factores son la experiencia y record pasado del jugador.



