Esta es una de las bestias más salvajes que habitan la jungla del póker y con el que podrán toparse en una mesa cualquiera. Es una cuestión de tiempo: perderá todo su stack.
Cuando terminen de leer este capítulo, tendrán el arsenal psicológico completo para ser los primeros en reconocerlo y contar con la posibilidad de hacerse de sus fichas; pero no sólo está él, esta selva se encuentra habitada por otras especies. Las describiremos a todas: presas y depredadores. A ellas aprenderán a identificar y a controlar desde una posición de dominio.
Para ganar al póker, es fundamental saber conducirse con las cartas que se reciben. Sin embargo, no se llegará muy lejos si no se intenta descifrar cuál es el juego rival. Sabemos perfectamente cuáles son nuestras cartas: las vemos. No así las del rival; como él es el único que las conoce, intentaremos inferir cuáles son a través suyo, es decir, quién es y cómo juega.



